Un taller de tejido ayuda a padres y niños con cáncer al funcionar como un espacio terapéutico de distracción, apoyo emocional mutuo y desarrollo de habilidades prácticas que alivian la carga del proceso oncológico. Mientras las manos se ocupan con los hilos, se genera un entorno de sanación y resiliencia que beneficia a toda la familia. Las dinámicas de estos talleres impactan positivamente a cada grupo de las siguientes maneras:
